Un lector de este blog, ávido por juntar llaves para el monumento a la brujita Verón, me hizo llegar
esta nota del diario La Nación.
A pesar que parece haber pasado desapercibido para los defensores de la jueza Sarmiento - y lo que es peor - su padre, en la Alemania de hoy, la justicia condenó al antiguo miembro de las SS Heinrich Boere.
Parece que los inhumanos alemanes no le han hecho mucho caso a Franco Salomone, porque a pesar que el viejo nazi está bastante venido a menos (como se ve en la foto), la justicia lo juzgó y lo condenó por tres asesinatos cometidos durante el genocidio.
Ahora el poder judicial teutón resolverá si la condena "a perpetua" (parece que no será mucho tiempo) la pasará en una carcel o en su casa.
Por esto, tenemos que replantearnos como los medios de información argentinos nos pretenden presentar las noticias. El Coronel Sarmiento (papá de la jueza) es el responsable de la muerte del militante Brandazza por aplicación de la picana, y todavía hay quienes se apenan de su estado senil y la edad que tiene como para perdonarlo para que no tenga que afrontar la justicia por los crimenes que comentió cuando tenía la misma edad que el nazi condenado.
En Alemania nos han dado una lección. A pesar que los años pasen y la senilidad te llegue, la justicia también le llega a estos genocidas hijos de re mil putas (con perdón de las putas).
(El abuelito nazi entra en su rodado a escuchar el veredicto. Franco Salomone se opuso al "trato inhumano" que hizo alemania de este "pobre viejito").