jueves, 8 de noviembre de 2007

LO QUE QUEDÓ DESPUÉS DE LAS ELECCIONES

"Quienes impulsaron la candidatura de Capelli actuaron con arrogancia, soberbia y en cierto modo con impunidad"

Así lo consideró ayer el dirigente del Movimiento Nacional y Popular Alejandro Lozano, al advertir que no buscaron una integración superadora. Quienes impulsaron la lista del Frente para Victoria "subestimaron al peronismo" e "hicieron una campaña de neto corte vecinalista que no se enmarcó en el proyecto nacional que representaba Cristina Kirchner", situación por la que "ahora estamos pagando las consecuencias".

Por eso, aseguró que "tiene que aparecer una autocrítica sincera, severa y categórica de los responsables".
Si bien consideró "prematuro" abrir un juicio definitivo sobre lo que pasó en Azul el pasado domingo 28 de octubre, Alejandro Lozano, quien se bajó en los días previos a los comicios de la candidatura a intendente por el Movimiento Nacional y Popular, ayer habló con el diario "El Tiempo" y opinó que "se perdió una elección que no se podía perder".

En esa misma línea de pensamiento, el dirigente expresó que "no sirve salir segundo o perder por poco" , haciendo alusión a los resultados que obtuvo el candidato por el Frente para la Victoria, Edgardo Capelli.


Lozano entendió que "eso fue fruto de una serie de desaciertos que comenzaron a mediados de 2006" y que por esa razón el peronismo en su conjunto "está esperando una explicación por parte de los candidatos y de quienes impulsaron esas candidaturas", ya que él permaneció al margen de la construcción del Capelli.


Al respecto, sostuvo también que "tiene que aparecer una autocrítica sincera, severa y categórica de los responsables. No nos podemos quedar con que perdimos por poco, salimos segundos, somos los que encabezamos la oposición o tenemos cuatro concejales. Me parecen frases propias de Carrió y no de un peronista".

Puntualmente sobre las declaraciones de Capelli en las que se consideró el hacedor natural de la oposición, Lozano expresó que "no se de qué espacio habla. Como peronista no lo reconozco". Entre los desaciertos que, evaluó, fueron determinantes para el fracaso de la fórmula presentada en el plano local, mencionó la ausencia de una integración, ya que "en todo momento nosotros reclamamos que era necesario encontrar una síntesis superadora entre todos los precandidatos del espacio del peronismo". Por este motivo, el dirigente opinó que "quienes impulsaban la candidatura de Capelli actuaron con arrogancia, con soberbia y en cierto modo con impunidad y de esta forma era previsible que la historia termine de la peor manera".


Por otra parte, advirtió que "se subestimó al peronismo en su conjunto y a su poderosa militancia social. Hicieron una campaña de neto corte vecinalista que no se enmarcó en el proyecto nacional que representaba Cristina Kirchner y ahora estamos pagando las consecuencias". A su vez, encontró parte de la responsabilidad en la dirigencia seccional que"se inmiscuyó en las cuestiones de Azul y marginó las legítimas ambiciones de dirigentes distritales. Azul no colocó ningún candidato a diputado provincial, obligando al FpV local a competir en desigualdad de condiciones contra un intendente que, si bien estaba desgastado en la gestión, goza de una alta ponderación social y que estaba acompañado en su boleta por los primeros candidatos a diputados en los niveles nacional y provincial".

"La gente vio frustrada sus expectativas de participación"

Respecto de su candidatura que no fue, recordó que "en principio se nos presentó la inconveniencia de ir con listas colectoras, cosa que nosotros entendimos porque finalmente terminaron siendo una trampa en la mayoría de los distritos porque no sumaron votos sino que dividieron". En ese marco, y a diez días de las elecciones, indicó que "tomamos la decisión acertada de permanecer al margen de esa construcción". Sin embargo, puntualizó que la gente que lo sigue continua estando y "lo demostramos el pasado 17 de octubre en lo que fue el único acto público que se desarrolló durante la campaña electoral, pese a que los integrantes del Movimiento Nacional y Popular estábamos marginados de la contienda".
También manifestó que "la gente vio frustrada sus expectativas de participación con candidatos propios y obviamente en el marco de un acuerdo dentro de lo que es el espacio del peronismo que tampoco se dio". Lozano estimó que el voto de este sector se volcó mayoritariamente a la lista 134 que encabezaba Cristina Kirchner y "habrá habido compañeros que acompañaron otras alternativas" , como Vecinos por Azul y a María del Carmen Ruíz.

"Han actuado con impericia"

Con relación a cómo sigue la historia en Azul para el peronismo, Alejandro Lozano consideró que "primero los candidatos tienen que reflexionar y hacer una autocrítica sincera y profunda porque han actuado con impericia y las frases que hemos escuchado en estos días van en ese mismo sentido". "Acá competían contra Duclós -continuó diciendo-, no competían ni contra Cristina ni contra Scioli. Me parece que sacar más votos que ellos no puede conformar a nadie". En segundo lugar, opinó que"quienes impulsaron la candidatura de Capelli (aquí aparece mientras vota) tienen que hacerse cargo y admitir sus errores". Pensando en el futuro, el dirigente del Movimiento Popular y Nacional aseguró que "vamos a insistir con nuestra política que creo que nos ha dado resultado a partir de tener una representación legítima que se manifestó en todas las expresiones públicas, como fue por ejemplo la última visita del presidente Néstor Kirchner". Además, aseveró que "el año que viene iremos por la conducción del peronismo en el nivel local porque también hubo responsabilidad de la dirigencia partidaria del PJ, que le dio el instrumento legal a Capelli para que compita como FpV y de igual manera la tuvo la dirigencia del Frente".

En torno a este aspecto, amplió diciendo que "el 1 de septiembre en el Jockey Club estaban casi todos y ahora tienen que empezar a realizar una autocrítica". De cara al futuro, estimó que el resultado electoral del 28 de octubre fue el punto de inflexión para que "algunos dirigentes históricos del peronismo que vienen de derrota tras derrota, y algunos que permanecen en las sombras como Rubén Moral que tuvo un papel decisorio en el armado de las listas, no deben tener más posibilidades acá en Azul".

A modo de conclusión, Lozano sostuvo: "El conjunto del peronismo y la sociedad esperaban otra cosa del PJ, como hubiera sido que se elabore una propuesta alternativa que sea seria, creíble y responsable. La expectativa de cambio no fue colmada. Lamentablemente acá, a pesar de la voluntad de cambio que tenía, la población no encontró la propuesta para canalizarla".
Nota publicada en Diario "El Tiempo" de Azul.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

QUE PASE EL QUE SIGUE...

“Muchos de los que hoy se están haciendo cruces, estaban el 1 de septiembre acompañando a Capelli en el Jockey Club, prestándole los sellos partidarios para que fuera el candidato del Frente para la Victoria”. Como lo ha venido haciendo desde la campaña electoral, el Dr. Alejandro Lozano, mantiene su manera directa de expresar lo que siente, más aun dadas las circunstancias por las que atraviesa el frente político, del cual pretendió hasta último momento formar parte.

Alejandro Lozano responsabilizó a quienes impulsaron la candidatura del cardiólogo, desde algunos históricos del peronismo, pasando por parte de la dirigencia gremial y más íntimamente, la Senadora y sus colaboradores, “que actuaron indudablemente con arrogancia, con soberbia y hasta con cierto grado de impunidad, subestimando al peronismo en su conjunto”.
Las declaraciones del ex candidato del FpV, satisfecho por la adhesión conseguida, fueron respondidas por el funcionario provincial, cuando comentó que “en el peronismo no sirve perder por poco o salir segundo, ya que era una elección que había que ganar, y estaban dadas las condiciones para ello, enfrentando a un intendente desgastado, y por primera vez con un oficialismo dividido”.
Invitó al Dr. Capelli a que en las próximas elecciones “conforme con sus colaboradores una agrupación vecinalista para ver hasta donde llegan”, contestando en este caso a los dichos del cardiólogo cuando afirmó que sus votantes eran más que los de Cristina y Scioli, a quienes aventajó en los guarismos individuales.
“La impericia y la inseguridad propia que solo otorga la ignorancia”, fue la frase dedicada al resto de los candidatos del frente, calificándolos de “muy nobeles para la política, y no saben que la derrota no da derechos”.
No obstante haber descargado su ofensiva dialéctica, Lozano los convocó “a la reflexión y a la serenidad y que verdaderamente hagan una autocrítica de lo que pasó, ya que lo que pasó es grave”, sentenció.
“No se trata de establecer acá un tribunal de Nuremberg, o enviar al cadalso a nadie, pero si la única conclusión que sacaron es que el domingo 28 hicieron una buena elección entonces están haciendo una lectura errónea y absolutamente parcializada”.
Culpó también a la dirigencia seccional que, “por debilidad propia de los referentes azuleños se inmiscuyó a definir la interna en Azul, no haciendo caso a cuando se le solicitó una representación legislativa para Azul, que era necesaria para lograr un buen cierre en el distrito, y para obtener mejores resultados de los que se obtuvieron.”

Gustavo Cruz para Infoazuldirario

martes, 6 de noviembre de 2007

Capelli ¿una sombra ya pronto serás?

Por Lic. Mauro Burraco (*)

El proyecto Personal de Edgardo Capelli (Foto: Gustavo Topor) contribuyó a desperdigar los votos del peronismo azuleño. Al no sentarse a dialogar con los otros referentes del peronismo, Capelli desperdició la gran oportunidad que el peronismo tenía para ganar la elección y sacar a Azul de una honda y profunda crisis que está representada por el continuismo de Duclós.
A pesar que el Dr. Capelli cuenta con gran responsabilidad en la derrota del kirchnerismo en Azul, no es el único responsable. De hecho, hay que buscar los "culpables" en quienes eligieron al cardiólogo para encabezar la campaña. También hay que recordar a quienes aparecían apoyándolo abiertamente hasta que la derrota llegó y luego huyeron dejándolo solo.
Estos otros personajes, no eran actores de reparto en esta comparsa que se armó, sino que eran los que tenían los "contactos" que le permitían al Dr. decir lo que haría. Muchos de ellos eran "muertos vivos" de la política y otros eran funcionarios que son muy mal vistos por la población por diferentes actitudes que han tenido en el pasado.
Habría que preguntarle al Dr. si sabe que pasaba en los bares de Azul cuando algunos de sus asesores entraban, la gente los silbaba y pedía que se fueran; o cuando otros "apretaban" a personas que no querían cumplir las ordenes de sus jefes.
La prensa es otro "jugador" que hizo su jueguito al mejor estilo "don Pirulero". Tanto en Azul y Cacharí hubo operadores que, aunque no tenían el título de cirujanos, se dedicaron a operar continuamente. Estos también se dieron vuelta como panqueques el mismo 28 de Octubre y el lunes siguiente ya habían olvidado los pesitos que habían juntado.
Pero esos medios de "desinformación masiva" han perdido credibilidad en la población que sólo pide que apaguen las radios en cuanto se apaga la música.

Tal vez la "renovación" que el Dr. nos muestra como un importante logro, sea una de las pocas cosas que podrá dejarnos a los azuleños. Pero los cuadros jóvenes como Laura Kolman (foto) que renovarán el deliberante azuleño deberán foguearse rápidamente para no ser fagocitados por el pancismo radical que reina como un vaho en todas las calles de Azul.
Sobre los 13.000 votos que recibió el "Doc", es importante reconocerle el mérito que implicó que una figura totalmente ignorante de las realidades políticas pueda capitalizar a tantas voluntades.
Igualmente, no se lo puede culpar por haber hecho un gran esfuerzo. Sobre todo, cuando pensó en "bajarse" y tuvieron que sonar varios teléfonos para hacerlo quedar en el papel de candidato. Si hasta se recuerda que el fallecido Helios Eseverri lo llamó a pedido de la senadora para decirle que siguiera adelante.
Igualmente, Capelli tendría que saber que los votos no son de "él" ni de "ellos". Pensar eso sería no darse cuenta de lo que pasa en la realidad política, y creerse su propia mentira es lo peor que le puede pasar a un político novato. Como reza ese clásico apotegma político: "La derrota no da derechos".
Por eso, compararse con Cristina y Scioli (que ganaron sus respectivas elecciones abrumadoramente) es otra muestra de ignorancia del análisis político. Seguramente esto es lo que su "mesa chica" le dijo esa noche del 28 de Octubre para dejarlo contento.
Pero la realidad pasa por otro lado: la campaña de Capelli no penetró en los sectores peronistas, la mesa chica es despreciada por la población conservadora de Azul y sólo los sectores más olvidados por la gestión municipal de Duclós (Cacharí y Chillar) demostraron un masivo apoyo al Cardiólogo. La escasa inserción territorial de los "punteros" de Urruti y su gente quedó demostrada en la escasa movilización para votarlo y demostrar entusiasmo el día de la elección.
Por eso, a pesar que ahora se empeñe a hablar desde el llano, el Dr. debería averiguar de quienes se rodeo y porqué en el momento de la derrota no estaban para ponerle el hombro, pero sí estaban para atiborrarse de "peronismo" en su lanzamiento en el Jockey Club. Hay verdades históricas que son innegables y pensar que con "buena onda" se terminan las desigualdades es imposible. Por eso le podemos reconocer a Capelli una gran audacia o una profunda estupidez política en sus movimientos durante la campaña.
Otra falencia fue mediática. Pagar grandes sumas en publicidades muy similares a las del PRO de capital es un desperdicio de dinero (que nunca está claro quién lo aporta). La población no necesita ver a un candidato maquillado, sino a un candidato que conozca las realidades. Por eso, en cuanto el Dr. aparecía en la TV diciendo lo que le habían dicho los vecinos era mucho más creíble que cuando decía las "frases hechas" en los Spots pseudo-macristas.
Hablar ahora que la elección se perdió... es fácil. Hay que admitir que el Dr. sorprendió a propios y a extraños. Pero no olvidemos que desde el primer momento recibió las advertencias sobre la necesidad de unir al peronismo y no dividirlo. Ahora el "Doc" es el dueño de un bloque de cuatro concejales en una ciudad que apoyó a su rival y en el concejo el representante de Cacharí (en donde hizo la mayor diferencia) quedó afuera del deliberativo.
Dr. Capelli, ahora que está en el llano y conoció las necesidades del pueblo (ese que nunca iría al Jockey club) ¿cómo se siente haber desperdiciado esta maravillosa oportunidad?.
Por eso, luego del 10 de Diciembre en el que todos asuman sus cargos y pase la "espuma" electoral, el Dr. poco a poco quedará en el recuerdo como un ejemplo de lo que el egoísmo político y las "malas juntas" pueden hacer con un proyecto nacional y popular que arrasa en el resto del país.
(*) El autor es Lic. en Ciencia Política de la UBA.

lunes, 5 de noviembre de 2007

EL CAPITÁN DON RUFINO SOLANO: EL DIPLOMATICO DE LAS PAMPAS

(El Historiador Omár Alcántara nos ha envíado esta historia de Rufino Solano. Una interesante reconstrucción de un hombre que andaba por nuestras tierras en la época que los malones eran los dueños del destino de nuestra región. Es un poco extensa y hemos decidido publicarla en varias ediciones.)

El Capitán Don Rufino Solano actuó en la llamada “Frontera del desierto” entre los años 1855 y 1880, donde desarrolló un papel incomparable dentro de nuestra historia argentina. Por su labor, conoció y trató personalmente con las más altas autoridades, tales como Justo José de Urquiza, Domingo F. Sarmiento, Nicolás Avellaneda, Bartolomé Mitre, Marcos Paz, Adolfo Alsina, Martín de Gainza y hasta el mismísimo Julio A. Roca. En el ámbito militar actuó y combatió bajo las órdenes del Coronel Álvaro Barros, coronel Francisco de Elías, general Ignacio Rivas, coronel Benito Machado, entre otros. En el ámbito eclesiástico, fue además el eslabón militar con el Arzobispado metropolitano, en la figura de su Arzobispo Monseñor León Federico Aneiros, denominado “El Padre de los indios”. Esta última tarea lo llevó a actuar muy estrechamente con el P. Jorge María Salvaire, mentor y fundador de la Gran Basílica de Nuestra Señora del Luján.

El Capitán Solano junto al Cacique Manuel Namuncurá y tres Capitanejos


Este militar, con verdadero arte y aplomo, también se vinculaba y relacionaba con todos los Caciques, Caciquejos y Capitanejos de las pampas, adentrándose hasta sus propias tolderías para contactarlos. Mediante estas acciones, logró liberar cientos de personas, entre cautivas, niños, canje de prisioneros e incluso funcionarios, como es el caso de Don Exequiel Martínez, Juez de Paz de Tapalqué, en una época donde arreciaban los terribles malones tanto a los poblados, como en la zona rural.

Del mismo modo, mediante esta labor mediadora y pacificadora, logró evitar incontables enfrentamientos y ataques a las poblaciones. Es por ello, que prestigiosos y académicos historiadores, concluyen sin vacilar que “durante casi veinte años el Capitán Solano logró mantener la paz en sus confines (sic)” R. Entraigas, Op. Citada. Galardonan su legajo militar dos glosas manuscritas por el Coronel Álvaro Barros, fundador de Olavarría, donde lo colma de merecidos elogios.



Por este don que poseía, el Ministro de Guerra Adolfo Alsina, ante una gran multitud reunida en el Azul en el mes de diciembre del año 1875, le manifestó: “Capitán Rufino solano, usted en su oficio es tan útil al país como el mejor guerrero”. Es que, mediante tratados de paz, logró evitar los ataques a la región durante la guerra con Paraguay, donde existía mucha debilidad en la frontera.

Si bien era poseedor de una gran valentía, lo que más lo identificaba era su técnica de persuasión, no solo porque dominaba el idioma araucano a la perfección, sino porque además sabía como plantarse ante los bravos caciques y demostrar su firmeza, sinceridad y honestidad en su trato; esta innata virtud le permitió gozar del máximo prestigio y confianza de ambos bandos.

Mediante su atinado manejo de las situaciones críticas, logró evitar mayores derramamientos de sangre y por este aspecto, con toda justicia, se lo conoció como “El diplomático de las pampas”. Su actividad se vio interrumpida cuando el General Julio A. Roca decidiera llevar a cabo la “conquista del Desierto”, en 1880, contienda en que la que Rufino Solano no participó. Pero si actuó valientemente como soldado cuando debió defender a los suyos, como veremos más adelante.

En cumplimiento de su tarea, se lo vio acompañando a cuanta delegación de indios se acercó a Buenos Aires a parlamentar con las autoridades nacionales, sean políticas, militares como eclesiásticas. Cuando venía con estas embajadas, se alojaba en el Hotel Hispano Argentino u otro de Buenos Aires, en ocasiones en los Cuarteles del Retiro, e iba con ellos a las distintas entrevistas y audiencias, finalizadas ellas, los acompañaba de regreso, cabalgando con ellos, rumbo a la frontera.

El diplomático de las pampas

Durante sus servicios, efectuó travesías de miles de kilómetros a caballo, siempre acompañado por un puñado de soldados e incluso en muchas ocasiones se aventuraba en soledad; solía pasar varias jornadas en las tolderías, donde era admitido y aceptado merced al enorme respeto y consideración que se le tenía, cada acercamiento le permitió retirarse llevándose cautivas y prisioneros de los indios.

Este “hombre de dos mundos” sabía hablar el idioma de los indígenas a la perfección, especialmente el araucano, la lengua de Calfucurá, Namuncurá, Pinsén, etc. y manejaba los términos adecuados para manifestarse ante sus líderes; pero, también poseía esta valiosa virtud, para tratar con sus mandos, en español, tanto militares como del Gobierno Nacional, para arribar a acuerdos ecuánimes y que finalmente se cumplieran. Esta honestidad en su comportamiento, le permitía a Solano ser bien recibido en las tolderías para lograr salvar nuevas vidas.

En cierta ocasión, durante sus recorridas por la frontera, sorpresivamente se encontraron copados por una gran cantidad de indios, en la oportunidad Solano iba con un pequeño grupo de soldados. Estos soldados con armas en mano, se prepararon para una rápida retirada, pero el Capitán les ordenó que se quedaran quietos, comprendió que actuando de esta manera lo único que iban a lograr sería que los “chucearan” por la espalda. En vista de ello, les pidió que lo esperaran, que iría a parlamentar para tratar de salvar sus vidas, y de inmediato se dirigió solo hacia un individuo que, por su postura y aspecto, parecía era el líder de la indiada. Tras este parlamento, donde solo Díos sabe lo que le dijo, todos se adentraron hasta la toldería, y luego de un par de días regresaron con un grupo de cautivas, e incluso fueron escoltados por los propios indios y este caciquejo hasta las cercanías del fuerte. Lo narrado se encuentra plasmado en manuscritos de la época, obrantes en el Archivo Histórico del ejército Argentino. Tal era el prestigio que gozaba este ilustre azuleño.

No fue esta la única oportunidad en la existencia del Capitán Solano en la cual estuvo a cinco centímetros de punta de una lanza, pero lo dejaré para otra oportunidad, porque debo continuar con mi relato.

Rufino Solano actuó en los Fuertes Estomba, Blanca Grande y del Arroyo Azul, entre tantos otros, y por su desempeño militar se lo considera uno de los forjadores de las fundaciones de las ciudades de Olavarría, San Carlos de Bolívar, entre otros lugares donde le toco servir.

domingo, 4 de noviembre de 2007

DESPUES DE LAS ELECCIONES: Los pactos



Por Horacio Verbitsky





El pacto social que CFK (Cristina Fernández de Kirchner) anunció es por ahora una idea gruesa y, que se sepa, no hay equipos trabajando en los detalles. Por lo que trasciende del gobierno la intención es fijar unas pocas metas generales con vistas al bicentenario de 2010 y luego proponer a los sectores patronales y laborales los compromisos que cada uno de ellos, y el Estado, deberían asumir para alcanzarlas.
Uno de los funcionarios que habló del asunto con la presidenta electa sintetizó así los grandes lineamientos por acordar:
1. Un alto nivel determinado de crecimiento económico anual.
2. Un porcentaje máximo de inflación.
3. Un incremento del 50 por ciento de las exportaciones.
4. Una mejora en la distribución del ingreso (por ejemplo, 47/53 por ciento).
5. Una reducción de la pobreza al 10/15 por ciento.





Los encuentros de campaña de CFK con nucleamientos patronales y con medios de comunicación han dado la oportunidad para que la presionaran con sus reclamos. Ese catálogo también es genérico pero más tradicional:
1. Incremento de tarifas de los servicios públicos de gestión privada.
2. Reducción del gasto (es decir de la inversión social).
3. Control de la inflación (es decir, contención salarial).
4. Regularización de la deuda con el Club de París, lo cual incluye alguna forma de sometimiento a las condiciones del FMI.
5. Acuerdo con los tenedores de viejos bonos de la deuda argentina que no entraron en el canje de 2005.





Productividad y salarios
El punto de contacto entre
la ingeniería del pacto que atrae al gobierno y la vida real que expresan los intereses empresariales es la inflación. Para las grandes empresas y sus cámaras, el FMI y la gran prensa local e internacional, su causa son los salarios. Pero la oligopólica producción y comercialización de bienes y servicios y la consiguiente disparidad entre costos y precios de venta sugieren otra cosa. Tras la fuerte licuación salarial de 2002, los ingresos de los trabajadores comenzaron a recomponerse, condicionados a nuevos incrementos en la productividad, sin incorporar a la discusión los de la década del noventa, muy superiores a las remuneraciones. Eso equivaldría a perpetuar una inequitativa distribución del ingreso y a establecer un nuevo límite distributivo en contra de los trabajadores. Pero en el último año, coincidiendo con las elecciones y con el alza gradual de la inflación, incluso han dejado de mencionar la productividad. Esto se explica porque, a pesar de la reversión de las tendencias anteriores producida bajo el actual gobierno, los incrementos de productividad siguen aventajando a las mejoras salariales.


Un trabajo del Área de Economía y Tecnología de FLACSO y de la Federación de Trabajadores de la Industria (FETIA) muestra la evolución de ambas variables a lo largo de casi medio siglo. Allí se advierte con nitidez que el salario le ganó la carrera a la productividad (y con ella a las ganancias patronales) hasta el golpe de 1976 y que desde entonces ha seguido un camino descendente, con una fugaz recuperación en la última presidencia de Perón y otra más sostenida pero desde un sótano profundo durante la de Kirchner.


En ese contexto, para reducir el salario no hay herramienta más eficaz que la inflación, en manos de quienes tienen capacidad para fijar precios sin competencia. En consecuencia, el punto de encuentro entre el esquema oficial y la embestida patronal será también campo de batalla.


Acuerdos y disensos
Los tres principales candidatos presidenciales han hecho explícito, cada uno a su manera, que apoyan la prosecución de los juicios por los crímenes de la dictadura militar. Sumados, sus caudales llegan al 85 por ciento. Esto permite suponer que la revisión del pasado será cada vez más una cuestión de mecánica judicial y menos de debate político. Esto refuerza la urgencia de organizar esos juicios para que no se prologuen en forma indefinida y los perpetradores no sigan muriendo inocentes, como esta semana el ex jefe de los grupos operativos de la ESMA, Jorge Perren, y el ex segundo de la inteligencia del Ejército, Julio César Bellene.


Con las cómodas mayorías obtenidas por el gobierno en ambas cámaras del Congreso en algún momento Cristina podría impulsar una nueva reforma de la Constitución Nacional. Las primeras conversaciones sobre el asunto incluyeron tres temas: la eliminación de la elección directa de senadores, que volverían a ser dos por provincia; el regreso del Colegio Electoral para compensar el peso descomunal de la provincia de Buenos Aires en una elección directa, y una reformulación del rol del jefe del gabinete de ministros. La negociación política que la haga viable dependerá de cómo se ordenen las fuerzas políticas y de que la oposición se decida a asumir el rol que el electorado le asignó.


Kirchner se inclina por reorganizar el Partido Justicialista para no cederle ese espacio al desvencijado tren fantasma, pero no piensa asumir su presidencia. El PJ formaría parte de una concertación más amplia. A organizarla se dedicará el próximo ex presidente.


El cuadro de la oposición es menos claro: Maurizio Macri y Elisa Carrió aspiran a un liderazgo que ninguno compartiría y está pendiente el desenlace de la implosión radical. Si Julio Cobos lograra conducirla podría participar en la concertación en forma más orgánica que hasta ahora. Su competencia no es Gerardo Morales, quien más pronto que tarde descubrirá que ya no representa nada ni a nadie, sino Carrió, que no tiene otra dirección hacia la cual crecer y cuyo carisma necesita de alguna organización partidaria, aunque luego le cueste soportarla.


Pero la inconsistencia de su "Coalición Cívica Libertadora" hace que pierda por un lado lo que gana por otro. Los legisladores del ARI y del Socialismo ya le han notificado que no se diluirán en un único bloque conducido por uno de los jóvenes maravilla (Adrían Perez) que trepan asidos a las faldas de la Reina de Corazones.
En medio de críticas al autoritarismo presidencial y el encomio a las minorías ilustradas, Carrió dijo que los objetores internos a sus decisiones eran el 5 por ciento y por eso no le interesaban. Tal vez alguno del 95 por ciento restante se anime a informarle que CFK duplicó los votos de la CCL y que no sería mala praxis republicana admitirlo.


Gente como uno
El domingo 28 también hubo elecciones en Colombia. Votó menos de la mitad del padrón y el Programa de Naciones Unidas PNUD informó que durante la campaña electoral fueron asesinados cien candidatos y precandidatos, 9.000 recibieron amenazas y 47 desertaron por temor; 269 fueron inhabilitados por sus contactos con el paramilitarismo y nueve secuestrados por las FARC. Los caudillos locales vendieron paquetes de a mil votos por 25.000 dólares. Pero según las agencias internacionales de noticias el observador de la OEA, Dante Caputo, dijo que los “incidentes aislados” no afectaron la votación. Para el ministro del Interior esto demuestra “la fortaleza de la democracia” colombiana. No es un mal punto de comparación.
El robo y/o destrucción de boletas (de Carrió, Patti y Blumberg en la provincia de Buenos Aires, de Cristina en la Capital)
es una anécdota de la picaresca, permitida por un sistema electoral anacrónico que debe ser corregido. Pero sólo con obstinación por negar la realidad puede atribuírsele incidencia sobre resultados tan contundentes.

CFK se impuso con el 45 por ciento de los sufragios contra 23 de Carrió y ganó en todos los distritos electorales, salvo tres. No obstante, Carrió cree con toda sinceridad que el nuevo gobierno nace con “legitimidad segmentada” porque según ella se le opondría el 70 por ciento de las clases medias de los centros urbanos, la gente como uno.



NBI
Es cierto que CFK superó su promedio nacional en los distritos con mayor proporción de personas con Necesidades Básicas Insatisfechas y que estuvo por debajo en aquellos con menor porcentaje de NBI.
También que un tercio de los votos de Carrió provienen de siete ciudades (Capital, Rosario, Mar del Plata, La Plata, San Isidro, Vicente López y Bahía Blanca), lo que por supuesto no segmenta su legitimidad como segunda candidata más votada. Las interpretaciones sobre esos datos se polarizan y, en algunos casos, son caricaturescas. Para la jefa de la CCL los electores de Cristina no son libres porque dependen de planes sociales (que el gobierno de Néstor Kirchner ha reducido en forma sustancial, a medida que se generaba trabajo). Un funcionario del Poder Ejecutivo opina que los más pobres agradecen al gobierno por el crecimiento del empleo y el salario y las clases medias no le reconocen ningún mérito por el auto nuevo y la pantalla de plasma que compraron porque se lo merecían. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, siempre tan rápido para el chascarrillo, se privó esta vez de un argumento irrebatible contra tanta alharaca de los vencidos: en su propio distrito, Quilmes, su candidato y protegido, Sergio Villordo, que buscaba la reelección, perdió frente al dirigente de la UOM Francisco Gutiérrez. Fraude más original, imposible.


Los profetas y sus tierras
La gran apuesta de distintas fuerzas, desde tránsfugas del kirchnerismo hasta el radicalismo de Río Gallegos, algunos sindicatos, la Iglesia Católica y la paleoizquierda era mellar el sustento oficial en Santa Cruz, la provincia que mayor atención mereció de los grandes medios en lo que va del año. No obstante, CFK fue electa con el 67,9 por ciento de los votos (contra 17,6 de Carrió) y el gobernador Daniel Peralta reelecto con el 58 por ciento. Las distintas fuerzas de la izquierda sumaron apenas 2277 votos. No es un error de tipeo ni de lectura: son las dos mil doscientos setenta y siete personas más vocales del país. También Alberto Rodríguez Saa se impuso en su provincia, San Luis, con el 67,81 por ciento. “Donde me conocen me votan”, se jactó. El resto de los candidatos a presidente y vice no fueron profetas en su tierra:
- Carrió obtuvo el tercer lugar en el Chaco.
- Su candidato a la vicepresidencia, el socialista Rubén Giustiniani, tampoco tuvo éxito en su provincia, Santa Fe, donde se impuso Cristina: uno de cada tres votantes que en setiembre llevaron a la gobernación al socialista Hermes Binner se negaron a votar ahora por Giustiniani. Binner se comunicó con un integrante del gabinete nacional. No sólo transmitió sus felicitaciones por la victoria de CFK. También se explayó con detalles sobre quien acompañó en la fórmula a su compañero Giustiniani.
- Jorge Sobisch obtuvo el tercer lugar en la provincia que gobierna, Neuquén.
- Roberto Lavagna también resultó tercero en su distrito, la Capital. Fue el único candidato que no perdió la sobriedad en el infortunio y planteó con sensatez la conveniencia de evitar la extrema polarización, a la venezolana, que promueve la CCL.
- Su candidato a vicepresidente, el radical jujeño Gerardo Morales, no pudo ofrecerle nada mejor que un muy lejano segundo puesto en Jujuy.
- El vice de Rodríguez Saa, Héctor Maya, lo ayudó a llegar cuarto en su provincia, Entre Ríos.
Estos resultados ratifican un axioma de inviolable obviedad: la política se asienta en un territorio.


Los padrinos
No les fue mejor a los padrinos. Apenas 24,21 por ciento obtuvo en Chascomús como candidato a gobernador bonaerense el hijo de Raúl Alfonsín, y los duhaldistas bonaerenses fueron derrotados en casi todos los municipios en los que se permitió que otros candidatos llevaran la boleta presidencial de Cristina. Manuel Quindimil, Antonio Arcuri, Oscar Rodríguez/Mabel Muller, Julio Alak, Miguel Prince, Sergio Villordo, Jorge Villaverde, Alberto Groppi y Oscar Zilocchi, fueron desbancados por Darío Díaz Pérez, Daniel di Sabatino, Aníbal Regueiro, Pablo Bruera, Graciela Rosso, Francisco Gutiérrez, Darío Giustozzi, Fernando Gray y Joaquín de la Torre. También los triunfos de Sergio Massa en Tigre, Aldo San Pedro en Bragado, Martín Sabatella en Morón, Gustavo Pulti en Mar del Plata, y Camilo Etchevarren, en Dolores expresan la voluntad social de renovación de elencos y de prácticas políticas. Pulti y Sabatella no llevaron boleta presidencial y ganaron a puro corte. Etchevarren es un ex radical que corrió con los colores de la CCL pero mencionó poco a Margarita Stolbizer y nada a Carrió para vencer al candidato designado por el ex intendente y caudillo duhaldista Alfredo Meckievi.
Transiciones
No es desacertado describir el invento de las listas colectoras y en espejo como una degradación del sistema político. Pero tampoco sería incorrecto verlo como un instrumento tosco pero apto para canalizar un voto bastante más sofisticado de lo que se lee y se escucha a diario. La supervivencia institucional a la crisis de fin de siglo requirió de parches y adaptaciones flexibles, a la brasileña, para amortiguar un impacto de otro modo devastador. La principal es la concertación CFK-Cobos, con sectores que vienen de las dos fuerzas políticas que se enfrentaron a lo largo del siglo pasado. La pulverización de aquellas identidades partidarias y el surgimiento de personalidades nacionales que son tomadas como referencia por diversos aparatos locales es un proceso de fragmentación y reproducción que sigue sin pausa. El domingo estos engendros permitieron que Juan Manuel Urtubey superara en Salta al vicegobernador de Juan Carlos Romero, Miguel Angel Wayar, interrumpiendo un dominio dinástico de un cuarto de siglo. La reacción contra los oficialismos permanentes también golpeó al vicepresidente electo, cuyo candidato a la gobernación, César Biffi, no pudo con el justicialista Celso Jaque, ambos acoplados a la boleta presidencial de CFK, debido a la deserción del ex gobernador Roberto Iglesias, cuyos 10 puntos bastaron para vengarse de Cobos.


La misma búsqueda de caras nuevas habían mostrado en setiembre los electorados de Córdoba y el Chaco contra los respectivos oficialismos, uno justicialista y otro radical. En la Capital esa propensión al cambio se volvió en contra de Cristina. Como vota en contra del gobierno, la Ciudad Autónoma pudo saltar con facilidad del PRO de Maurizio Macri a la CCL de Carrió.


Kirchner percibió este clima social y cabalgó la ola al no buscar su reelección. Una oposición exasperada por el contraste entre cómo se ve a sí misma y la adhesión que encuentra en la ciudadanía, por usar una de sus palabras fetiche, lo interpreta como una mera astucia para prorrogar un mandato en forma indefinida mediante la alternancia matrimonial. Así pierde de vista las razones reales de una decisión sin precedentes y su contacto con las tendencias profundas en la sociedad. Otro rasgo curioso es que mientras el peronismo se disuelve en otra identidad, el antiperonismo se mantiene idéntico a sí mismo, como se aprecia en el enconado anuncio de Carrió de que acudirá al frente de las clases medias y altas en rescate de los sectores más pobres “dominados por el clientelismo y la miseria”.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Una patología social*



Autor: Joe Goldman**.




Mi tarea para el domingo a la tarde fue bastante simple. Para un paquete televisivo sobre la elección en Argentina tenía que ir a la calle y entrevistar a los votantes saliendo, con tres cosas adicionales haciendo el trabajo un poco más difícil: tenía cuatro horas para llegar al satélite o tres para el FTP (Internet), a tiempo para ABC’s World News Tonight-Weekend, tenía que buscar gente pro y contra Cristina Kirchner para dar los dos lados y, por estas limitaciones de tiempo (sin un minuto para traducir) y por los gustos de los televidentes en EE.UU. (como dice mi jefe, “pensá en las viejitas de Iowa”), tuve que hacer las entrevistas en inglés.
Después de hablar con más o menos ochenta personas en la zona de Barrio Norte, me di cuenta de que no había ningún angloparlante que hubiera votado por Cristina. Peor todavía, la gente respondió con tanta vehemencia, tanta rabia en contra del Gobierno que fue sorprendente y a la vez sentí que estaba rodeado de psicóticos. Escuché respuestas con mucha bronca contra los Kirchner y gente puteando al gobierno K, algunos llegando a decir que es el peor gobierno de la historia, que nunca robaron tanto, que estamos mal, etcétera.
No pude menos que acordarme de otros momentos en que hice notas con la gente en Barrio Norte, también buscando angloparlantes, pero en un ambiente totalmente diferente. Me acordé de la entrevista en 2002 con un señor que tenía un piso muy lujoso por Las Heras y no tenía plata para pagar la factura de luz. El hablaba inglés a la perfección. El departamento estaba oscuro, con velas y las luces de la cámara alimentadas con pilas permitiendo la filmación. Me acordé también de ir con esa cámara a filmar a las señoras de Recoleta vendiendo sus pieles y otras posesiones en un centro de trueque en la calle Junín. ¡Qué bien hablaban inglés esas viejas!.

Me acordé de la noche del 19 de diciembre de 2001 siguiendo la multitud en Barrio Norte que salió a la poca comodidad de la calle, de la protesta, motorizada y enfurecida por el discurso casi incomprensible en cadena nacional del entonces presidente De la Rúa. Caminaron a Plaza de Mayo, pero primero pasaron por el edificio del entonces ministro de Economía Domingo Cavallo para pedir la cabeza de la misma persona que seis meses antes era el salvador del país. Por lo menos para esa gente que, por supuesto, hablaba inglés y hoy putea contra los K porque no matan a los piqueteros que bloquean sus calles.
Me acordé de filmar las multitudes rompiendo vidrios en los bancos, en protesta contra el congelamiento de depósitos, impuesto por el mismo gobierno que ellos habían votado en masa sólo dos años antes. Muchos de aquellos vándalos hablaban perfectamente inglés y son hoy los mismos que putean contra los K por falta de políticas contra los criminales.
Quizá me estoy poniendo viejo, pero estas memorias son de hace apenas cinco o seis años. No estuve aquí durante el proceso, pero uno tiene que pensar, ¿son las mismas personas que pidieron el golpe militar en 1976?
Ahora tengo que decir que si yo pudiera votar aquí, el domingo mi voto probablemente habría sido para Cristina. Simplemente, creo que merecen un premio por cuatro años de una muy buena administración de la economía, que ha crecido como nunca con poco o nada de ayuda de afuera para apoyar este boom. Para los que hablan de los precios internacionales muy altos de granos, carnes, etc., hubo otros momentos propicios en la historia argentina que no fueron tan aprovechados. Es mi opinión.
Ahora, este gobierno está lejos de ser perfecto y creo que hay mucho de racional en no haber votado a Cristina. Hay otros candidatos que ofrecen proyectos interesantes y distintos que uno puede argumentar que podrían mejorar lo hecho durante los últimos años. Lo que me cuesta creer es la vehemencia, la rabia contra los Kirchner.

Entre la gente que entrevisté el domingo pasado había varios que dijeron “Es el peor gobierno de la historia” y, refiriéndose a la segura elección de Cristina,“¡no va a durar dos años!” Si fuera por la gente de Barrio Norte y Recoleta, Argentina entraría al Guinness: el país que tendría un golpe militar en medio del mayor crecimiento y éxito de su historia.

Hay cierta culpa del Gobierno por lo que se ve en esos barrios. La soberbia sin freno de este Gobierno, la campaña inexistente de Cristina, la poca habilidad y agilidad para explicar políticas de una presidencia con quizás el peor manejo de comunicaciones que he visto. Todo esto contribuyó a un clima adverso en centros urbanos del país. En lugar de puteadas, los Fernández y Cía. harían bien en mirarse al espejo y tratar de cambiar equivocaciones en políticas comunicacionales y actitudes en general.


Pero, ¿de dónde viene esta bronca? ¿Es gorilismo? Dudo, después de todo Kirchner ha hecho más que cualquier peronista por modernizar el partido, deshaciéndose de muchos de los dinosaurios del pasado. ¿Puede ser que el milagro económico no les ha tocado? Falso, son los que más se beneficiaron en los últimos tiempos. Pienso que este comportamiento irracional es una patología de cierto sector (por suerte pequeño) de la sociedad argentina que no va a cambiar sino alterar su manera a instancia de expresarlo.
Me acuerdo de cuando llegué la primera vez a la Argentina, hace un cuarto de siglo. En uno de mis primeros días aquí, una mañana primaveral bellísima, tomé un taxi de Barrio Norte al Centro con una amiga medio cheta. Al entrar al taxi ella comentó, “¡qué frío!” Quince minutos más tarde, bajó la ventana y dijo: “¡Este calor me mata!”.






* Artículo publicado en la sección "Opinión" del diario Página/12.


**Periodista nacido en el Bronx, Nueva York; corresponsal de ABC en el Cono Sur.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Tras la derrota de Capelli:Mariel Urruti cierra su oficina en Azul

Como consecuencia del resultado de las elecciones del domingo, la Senadora provincial Mariel Urruti, principal impulsora de la candidatura de Edgardo Capelli, manifestó en declaraciones al programa “Rayos X” de FM Del Pueblo, su intención de cerrar la oficina que abrió en Azul hace dos años cuando asumió como legisladora.

Mariel Urruti aclaró que "no se borró de Azul y que continuará atendiendo a la comunidad en distintos lugares de la ciudad". Parece que también se dió cuenta que hay mucha gente necesitada porque afirmó que “Aprendió con Capelli durante la campaña que hay que caminar los barrios” y con esto justificó el cierre de su oficina.
La decisión dada a conocer en el programa radial, y el retiro posterior de una placa, motivo la crítica de sectores políticos que vincularon directramente con la derrota que sufrió el Frente para la Victoria en Azul en las elecciones del domingo último.

También afirmó que “me reuní con el equipo de colaboradores en Chillar y Azul, y tomamos esta decisión” para aclarar luego que “esto no significa que no siga trabajando por Azul, pero el método será distinto. Quizás atienda las necesidades de la gente en instituciones intermedias o comisiones barriales”, afirmando que “de la derrota también se aprende”.
¿Habrá pensado el Cholo Capelli, que la salida por la ventana de sus "referentes" iba a ser tan rápida?... y bueno!. En Cacharí consiguió una victoria aplastante, pero se ve que no importan los votos cacharienses para estos políticos de Azul.